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Anatole France (1844-1924) Novelista y premio Nobel francés |
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| También conocido por : Jacques Anatole François Thibault | |||||||||||||||||||||||
| (Seudónimo de Anatole François Thibault; 1844-1924) Escritor francés, n. en París y m. en La Béchellerie (Saint-Cyr-sur-Loire). Se crió en la librería de su padre, que estaba situada en la acera opuesta al Louvre, de forma que su vocación por las letras fue natural. Comenzó su carrera literaria como poeta de la escuela parnasiana, con unos versos fríos, atildados, casi de orfebrería. Su primer libro, después de un ensayo sobre Alfred de Vigny (1868), fue Poèmes dorés (Poemas áureos, 1872). Pronto abandonaría la poesía por la prosa y durante veinte años se hallaría bajo la influencia de Ernest Renan, el autor de la polémica Vie de Jésus, siendo los dos fundamentos de su filosofía el amor a la razón y el amor a lo bello. Jamás dejaría de reverenciar el espíritu latino, la tradición clásica del orden, la compostura, la claridad y el buen gusto. Su instinto era hedonista, pagano, escéptico y humanista. Poseía poca o ninguna predeterminación moral, aunque no fuera indiferente a la fe ingenua del campesino, ni al san Francisco de Asís medieval, ni a las enseñanzas de Jesús. Lo suyo era el epicureísmo del Renacimiento, de la decadencia romana, y Epicuro y Petronio, Villon y Rabelais. Personalmente era alegre, ingenioso, afable, parlanchín y cínico. Su conversación era una compleja mezcla de ironía, ternura, sensualidad, amor a la belleza, sabiduría mundana, salpicada de alusiones literarias, principalmente clásicas. El ácido escepticismo del s. xix había corroído todas sus creencias y lo había convertido en el escéptico más acabado de la literatura francesa desde Montaigne y Voltaire. Una vez había escrito: «Todas las mentes más excelsas de nuestra raza han sido escépticas». Añadía a su irónico escepticismo una elegante y despreocupada indiferencia, y una tolerante y simpática comprensión para todo, sin dar particular importancia a nada. La historia de la humanidad la expresaba en pocas palabras: «Nacieron, sufrieron y murieron». | |||||||||||||||||||||||
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